Imagina un trabajo en donde te paguen por caerte, recibir disparos, prenderte en llamas, rodar por escaleras, pelear a golpes con diferentes personas, disparar, ser atropellado por un carro, saltar por una ventana de 5 o más metros de altura. Pues bien, todo esto, hace parte de la vida de un Stunt.

El día a día de un stunt o como comúnmente se conoce en Colombia «Doble de riesgo» es vivir al límite del miedo y la adrenalina, sumado con la expectativa de experimentar cosas nuevas en el 90% de las acciones que debe realizar frente a una cámara. Pero en la vida de un stunt, de eso se trata, de enfrentar cada reto y verificar realmente lo que cada uno es capaz de hacer.

Y en este punto se preguntarán, ¿Cómo lo hago, si muchas veces el miedo es el ganador?

Todo en la vida, requiere de una preparación y entrenamiento diario. Cada persona es diferente y cada uno tiene sus temores. Personalmente, mi debilidad son las alturas. Para mí, saltar al vacío, es una de las cosas que más me ha costado afrontar, pero en ese momento es cuando me detengo y pienso: “Ey, el miedo no puede ser más grande que tu voluntad, así que vamos, hazlo.

Y … aún con temor, me arriesgo a hacerlo… No se imaginan la satisfacción que puede generar el hecho de enfrentar un miedo; es en ese preciso momento cuando realmente sabes de lo que estas hecho.

Esto no solo hace parte de un trabajo poco convencional, esto es la vida: tan solo reflexiona lo que muchas veces has perdido por miedo; pero miedo a que? Muchas veces el miedo solo está la mente, en las suposiciones y prejuicios que se generan acerca de algo, sin embargo, lo vemos mucho más grande de lo que en realidad es.

No te niegues a la posibilidad de vivir, de sentir, de salir de tu zona de confort, esto es lo que finalmente te llena de experiencias y anécdotas para contar a las personas que siguen tus pasos. El momento es ahora

Categorías: Stunt Life

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